Centro de Astronomía de la Universidad de Antofagasta

Astrónomo UA es coautor de los datos de GAIA

La siguiente es la nota original de Cristian Castro en:
http://www.mercurioantofagasta.cl/impresa/2018/05/07/full/cuerpo-principal/6/texto/

Hace unos días la comunidad científica internacional se sorprendió con el anuncio de que astrónomos europeos vinculados al proyecto Gaia, lograron, después de meses de recolección de datos y apoyados por un satélite, el más completo mapa 3D de la Vía Láctea confeccionado hasta el momento.

La proeza implicó la lectura de cientos de miles de datos para dar con la ubicación y características de la mayoría de las estrellas presentes, llegando a ser reconocidas casi 1.700 millones de ellas.

El proyecto Gaia pertenece a la Agencia Espacial Europea (ESA), que no debe confundirse con el Observatorio Europeo Austral (ESO), el cual posee los telescopios de Paranal, ALMA y La Silla.

En Gaia participaron cientos de astrónomos, y entre ellos uno trabajó desde las aulas de la Universidad de Antofagasta. Se trata del francés Laurent Chemin, de 41 años, académico del Departamento de Astronomía de esta casa de estudios superiores.

“Es el primer mapa que muestra la posición de las estrellas. Es una cartografía casi completa de la gran Vía Láctea”, relata orgulloso.

¿En qué consistió su participación en este proyecto?

-El satélite trabaja con tres instrumentos. Uno es el astrométrico, que mide las posiciones y el movimiento de las estrellas. Otro es el fotométrico, que mide la luz para conocer las temperaturas de los astros. Y el tercero es el espectrométrico, para medir el espectro, que es la composición de la luz en las estrellas y la velocidad en la dirección en relación al punto de vista de la persona. Es en este último punto donde trabajo. Mi parte es hacer un catálogo de velocidades de referencia de los astros.

¿Qué se puede saber exactamente en base a esos datos?

-A través de ellos podemos ver espectros, detalles como la forma de la estrella, el nombre del instrumento que la catastró (telescopio), su magnitud y también su luminosidad.

Cuando vemos la luz del sol, vemos todo blanco, pero cuando haces su descomposición con espectrografía, podemos ver la variación de la luz con la longitud de ondas. Mi catálogo de espectros es de dos mil estrellas, lo que puede aumentar en número para un próximo proyecto.

¿Este mapa está disponible para cualquier persona?

-Claro, porque la propuesta de la misión Gaia es dar los datos a todo el mundo, a toda la comunidad, científicos y astrónomos, y claro, a todas las personas en general. Los datos son públicos, por ende si desde tu casa quieres hacer un mapa de la Vía Láctea, puedes solicitar los datos desde tu computador a la ESA. Ahora, este mapa 3D de la galaxia también está disponible en internet (www.cosmos.esa.int/web/gaia/).

¿Cómo funcionó el proceso para crear el mapa?

-Desde hace cinco años, el satélite Gaia orbita enviando datos de todos los registros que realiza en el espacio. Ahora, estos son solo datos de ubicación, entre otras informaciones, ya que no toma fotografías. Aquí, en la Tierra, estos datos son procesados y comparados con otros ya existentes para así ir armando el, digamos, “puzzle” de la Vía Láctea, donde se traduce toda la información enviada.

¿Y usted interpreta esos datos?

-No, sólo preparo las observaciones para enviar toda esa información a ESA, la cual procesará y hará las comparaciones de las estrellas datadas por el satélite y las que ya están registradas por otros telescopios.

¿Entiendo que usted es el único colaborador de este proyecto que se encuentra en Chile?

-Sí, soy el único investigador que trabaja desde Chile, la UA me da una oportunidad importante para trabajar en este proyecto, y yo podré hacer mi investigación desde esta universidad, a la cual llegué gracias al apoyo del Comité Mixto ESO-Chile. Vengo trabajando en Gaia desde 2010, me propusieron este desafío cuando aún me encontraba en Francia.

Colaborar en esto ha sido increíble, pues participo en algo que ayudará a toda la comunidad científica.

N.B: El artículo original ha sido modificado solamente agregando un agradecimiento al Comité Mixto ESO-Chile, que hizo posible la llegada del investigador a la UA.